Todos saben hacer marketing…
O al menos eso creemos… ¿Porqué? Porque en todo momento estamos vendiendo algo, nuestros productos, servicios o incluso hasta nosotros mismos. Pero la cuestión aquí es si estamos vendiendo o mercadeando. Esto de entrada puede sonar a que es lo mismo. Pero no. Para mercadear se requiere desarrollar una estrategia de manera muy cuidadosa. Esto requiere definir de manera clara quiénes son nuestros clientes potenciales, cuántos son, sus hábitos de consumo, cuánto y cuándo están dispuestos a gastar en nuestro producto o servicio, qué lugares frecuentan, qué ven en TV, qué lugares visitan en Internet, etc. A partir de esto se puede definir una estrategia de marketing que apoye y permita, ahora sí, a la fuerza de ventas realizar su labor de prospección, seguimiento, cierre de venta y servicio post-venta.
Ahora bien, me podrás decir que todo esto lo puede hacer el área de ventas, o el dueño de la empresa, o quien tú quieras. Finalmente, cuando se trata de recortar personal, una de las primeras áreas en ser consideradas es mercadotecnia porque se ve como un gasto, porque requiere de inversión en publicidad, en invertir en cosas en las que no se puede ver un retorno de la inversión de manera clara. Esto en parte es culpa de la gente de mercadotecnia. Por lo general los mercadólogos nos gusta el glamour del puesto, las relaciones públicas, el tomar acciones de gran visibilidad, muchas veces sin tener claro realmente cuál es el objetivos de estas mismas.
Por lo anterior, todo el mundo cree que sabe hacer marketing. Pero sólo lo creen. Un verdadero mercadólogo analiza, se ensucia las manos, conoce a su mercado y con ese conocimiento como base, propone acciones viables que permitan alcanzar mayores ventas de manera medible, generando valor y colocando al área de mercadotecnia en la posición donde debe de estar. En este proceso las relaciones públicas se hacen también, pero a más largo plazo y de manera más profunda y seria. Con una debida planeación, se puede medir el impacto de las acciones tomadas y comprobar si la inversión que se realizó le redituó a la empresa en mayores ventas.
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Vicente Arancón
Tags: Marketing, mercadotecnia, publicidad, ventas