Quiero mi página web.

Llega un momento en cualquier empresa en la que se evalúa la necesidad de crear una página web  transmitir a los clientes que la empresa está a la vanguardia, además de captar nuevos clientes.

Se contrata un diseñador y un hosting, se compra la dirección de la página, se desarrollan los contenidos y listo. Se tiene una página web de la empresa en línea y se “cumple el requisito”. Se cree que por arte de magia van a caer los clientes.  Después de algún tiempo la empresa empieza a ver que el contar con una página web es un gasto, porque no genera clientes nuevos y no se sabe siquiera si alguien la visita. A las personas que apoyaron el proyecto las felicitan por su “gran idea” y la página se queda ahí. Nadie sabe cómo se actualiza la página, la información y la imagen se hacen viejas. La impresión que da la compañía al cliente potencial que visita la página web por mera casualidad, es mala.

Por más bajo que sea el costo, mantener una página de Internet cuesta ¿Porqué no planear bien las cosas desde el principio para que sea una herramienta que sirva? Eso realmente no va a costar más y va a redundar en beneficios para la compañía. Tal vez no al principio, pero si en el mediano plazo.

En estos momentos, consideramos que es necesario contar con presencia en Internet. Con una estrategia bien instrumentada, una página web puede ayudar a captar nuevos negocios para una empresa, de una manera medible  y muchas veces hasta más exitosa que utilizando medios tradicionales como televisión, radio, prensa y relaciones públicas.

Para que una página tenga el potencial de ser exitosa, se tienen que desarrollar contenidos interesantes y actualizarlos con regularidad. Se tiene que desarrollar una navegación intuitiva, la cual debe ir acompañada por un diseño agradable y que no haga pensar demasiado al usuario. La información se tiene que encontrar fácilmente. Hasta aquí se quedan casi todas las páginas de las empresas, grandes y pequeñas y la página se queda en eso, en algo que puede ser potencialmente exitoso.

Ahora viene la parte interesante. Ya tengo una buena página, ahora hay que hacerla producir. Para esto se requiere desarrollar de manera cuidadosa un plan de promoción de la misma, que incluya compra de palabras clave, e-mailings, listado en directorios del ramo en que se encuentre la empresa, campaña de banners, probablemente una promoción en línea para atraer tráfico y sí, utilizar medios tradicionales para darla a conocer.

¿Suena a mucho trabajo? Probablemente, pero los beneficios que se pueden obtener pueden ser sorprendentes.

¿Qué opinas? ¿Ya tienes tu página web o blog? ¿Dan los resultados que esperas? Platícame.

Vicente Arancón

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2 Responses to “Quiero mi página web.”

  1. Ricardo Says:

    Sólo quisiera agregar al comentario lo siguiente: es muy común que las personas que inician un negocio en la Web calculen su mercado potencial como un porcentaje del total de usuarios de internet en el mundo.

    Pero no hay que olvidar, entre otras cosas, el impacto de los diferentes idiomas y culturas así como la competencia.

    Si se quiere vender globalmente, hay que considerar las ofertas que tiene a su alcance cualquier cliente potencial. Entre más idiomas hable nuestro cliente, más competidores tendremos, por lo que definir cuidadosamente el mercado meta es de suma importancia.

  2. Index Creativos » Blog Archive » Las preguntas de Seth Godin para hacer una página web Says:

    [...] Es curioso ver como a nivel global se repiten las mismas preguntas superfluas al momento de plantearse la realización o la actualización de una página web, acabando éstas casi siempre en un Frankenstein que lo más que hace es ocupar espacio en algún servidor sin servir de nada a la empresa y acabar siendo un gasto para la empresa, como ya lo he comentado en otro post. [...]

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