En Index Creativos, agradecemos que nos hayas seguido durante este año, esto nos motiva a escribir sobre los temas que a ti te interesan y sobre lo que nosotros sabemos hacer mejor.
También te deseamos que pases una muy feliz Navidad en compañía de tus seres queridos y que el próximo año sea uno de logros y satisfacciones.
Desde que soy usuario de Facebook, varias personas me han insistido en la inseguridad al utilizar las redes sociales, cosa que no me sorprende al vivir en un país y una ciudad donde el secuestro es prácticamente un deporte nacional. La mayor parte de las advertencias han venido de gente que nunca ha sido usuaria de ningún tipo de red social. Tal llegó a ser la paranoia que un buen amigo se dio de baja por temor, sólo para volver a darse de alta unos meses después.
¿Pero porqué el temor? Es bien fundado el hecho de que alguien con malas intenciones pueda tener acceso a nuestra información personal y ver quiénes son nuestros amigos. Pero Facebook, consciente de esto ha definido diversos niveles de acceso a la información de una persona, desde el que todo el mundo pueda acceder a ella, hasta que únicamente tus amigos tengan acceso. Todo depende de qué quieras hacer, qué tan grande sea deseo de ser famoso o qué tan privado quieras mantener tu perfil.
Otro punto con el que uno debe tener cuidado es de quién se hace amigo. Entre los adolescentes es común aceptar casi a cualquiera como amigo ¡nada más para presumir que tiene 500, 800 o 1,000! De hecho, la empresa Sophos realizó un estudio en Australia, donde se crearon dos perfiles falsos y en los que se colocó en un perfil la foto de un patito de hule simulando a una mujer soltera de 21 años y en el otro una foto de unos gatos simulando a una mujer en sus 50’s. Se enviaron invitaciones a 50 completos extraños que tenían el rango de edad del perfil inventado. 46% de quienes recibieron la invitación aceptaron hacerse amigos del personaje con la foto de los gatos.
Otros números interesantes para el perfil de personaje con el patito de hule: 89% de los nuevos amigos tenían publicada su fecha completa de nacimiento, 100% tenían su dirección de e-mail a disposición de todo el mundo, muchos de ellos compartiendo información personal suficiente como para que alguien les robara su identidad.
Finalmente, en el estudio se descubrió que en los grupos de mayor edad hay personas que pueden tener hasta 923 amigos en promedio! Mientras que en los de menor edad se llegan a tener hasta 220 en promedio.
La moraleja aquí es, mantén tu perfil lo más privado posible, sólo acepta como amigo a una persona que conozcas y de paso, haz que tus imágenes sean completamente privadas, porque si no es así, Facebook puede permitir que se utilicen por terceros para hacer publicidad dentro de esta red social.
Y no sólo aplica a Facebook, también a Hi-5, LinkedIn y demás redes sociales.
Hace varios meses encontré en varios parabuses una campaña de zapatos deportivos, que tenía un zapato tenis dentro de una vitrina. Realmente me pareció una solución bastante creativa y que llamaba la atención de prácticamente cualquier persona, ya fuera caminando o que estuviera atorada en alguno de los semieternos embotellamientos de la Ciudad de México.
Precisamente en una ciudad como esta, el bombardeo publicitario llega a ser tal, que la mayoría de los anuncios llegan a convertirse en paisaje urbano y solamente va a tener éxito quien logre enviar su mensaje de manera creativa a sus consumidores en los puntos adecuados de la ciudad.
A continuación encontrarás algunas de las imágenes de publicidad en paradas de autobuses que encontré en un sitio llamado Creative Criminals. Espero sean de tu interés.
Como habrás notado, si has estado al pendiente de este blog, últimamente no hemos escrito muchos posts… más bien, uno solo en noviembre. La razón, si afán de excusarme, fue precisamente esa: Sobre qué escribir.
Hay miles de temas para escribir, pero siempre están latente la preguntas que limitan desarrollar uno: ¿Qué tema será el más conveniente? ¿Cuál me atraerá más tráfico?
Realmente, uno no debe autolimitarse. Sí es importante hablar sobre temas relevantes para las personas que siguen un blog, pero también es muy importante ser constante y sobre todo, no tratar de escribir una tesis sobre el tema que se está tratando.
Para resolver mi crisis consulté varios blogs, entre ellos el de Chris Brogan, uno de los más importantes blogeros y gurú de Social Media, donde encontré una sugerencia, algo obvia (pero a veces lo más obvio es lo que menos buscamos), la cual consiste en consultar temas completamente ajenos al del blog, que en el caso de Index es Marketing, Diseño de material POP y Diseño Gráfico. Y sí, encontré varios temas interesantes, sobre todo utilizando Stumbleupon.com donde encontré sitios muy interesantes y con información relevante.
También, nuestros amigos en Facebook, LinkedIn y Twitter, si vemos los sitios que recomiendan, pueden ser fuente importante de inspiración.
De hecho, mis siguientes dos posts de esta semana han sido inspirados por sitios consultados en Stumbleupon y una recomendación que me hicieron en Facebook. Espéralos y también espero (valga la redundancia) que sean relevantes para tí.
Normalmente cuando escribimos sobre algún tema, buscamos ser lo más “políticamente correctos” para evitar polémicas o la pérdida de clientes, por lo que normalmente se deja el tema a medio tratar o sin ser aclarado completamente. Especialmente en México somos muy precavidos al momento de tratar los temas, sobre todo los que implican criticar a alguna empresa o marca en particular porque pensamos, a veces bien, que podemos perder a un cliente potencial ya que estamos cuestionando sus métodos y estrategias.
Yo pienso que es diferente, una crítica o comentario bien fundamentado, es benéfico para ambas partes, ya que la empresa puede apreciar una visión diferente y desde otro ángulo sobre sus estrategias, permitiéndole corregirlas o depurarlas, y para quien hace la crítica puede ser un punto a su favor, captando de esta manera clientes que estén en búsqueda de una visión e ideas frescas.
Tal es el caso de General Motors, que fue criticada fuertemente por David Meerman Scott en su blog WebInk Now, en el cual escribió que esa empresa estaba muy alejada de sus clientes y no aprovechaban las herramientas que ofrece Internet hoy en día, como Twitter y Facebook, entre otras.
El señor Scott se llevó una gran sorpresa al ver que GM lo invitaba a sus oficinas para que conociera todos los esfuerzos que realizaba la empresa. Platicó con los altos ejecutivos incluido el CEO, quienes le mostraron todo lo que la empresa estaba haciendo para acercarse a sus consumidores, con el fin de que éstos perciban a la empresa como alguien que está en contacto con ellos y sus necesidades. Además, podemos ver la influencia que puede ejercer un blog, que puede orillar a que una empresa invite al dueño del mismo para que, obviamente, hable bien de ellos, cumpliendo una de las máximas de la nueva forma de hacer Mercadotecnia y Relaciones Públicas y es hacer que la gente hable de ti y no seas tu el único interlocutor con tus consumidores.
Puedes ver el video de David Meerman Scott en su blog. Es importante señalar que el post no tiene nada que ver con el tema del que estoy hablando, pero el video que pone como ejemplo y que es real, para presentar una nueva tecnología de inserción de videos en páginas web y blog que se llama VisibleGains.
Este último es un tema interesante, pero para otro post.
Hace unos días participé en una discusión sobre si los banners en Internet estaban muertos, ya que se han convertido en paisaje urbano de la red y nadie les hace caso. La conclusión de dicha discusión, en la cual participaron varios mercadólogos y diseñadores fue que, no, el banner no está muerto, pero tiene un reto muy grande para poder capturar la atención del usuario y hacerlo que de clic en él.
Hoy recibí un newsletter con cifras del mercado de EUA referentes al famos Click Through Rate (CTR) que fueron resultado de un estudio realizado por la empresa Comscore en septiembre de este año y en el cual se revela que sólo 16% del total de usuarios de Internet en EUA da clic a los banners o “display ads”. 84% no da clic a ningún tipo de anuncio ¡Sería muy interesante conocer el dato, si es que existe, de cómo estamos en México en este rubro!
Lo anterior me hace pensar que antes de proponer una campaña en web utilizando banners, deberíamos evaluar qué queremos lograr con ella. Si deseamos generar tráfico, existen otras estrategias, como el uso de palabras clave, e-mailings y comunicados de prensa, entre otros. Si lo que deseamos es generar presencia y ser vistos, el banner puede ser una solución y deberíamos evaluarla en cuántas veces fue visto nuestro banner en vez del CTR. Por supuesto que el diseño y contenido del banner debe ser lo suficientemente interesante para atraer la atención de nuestro cliente potencial y cuánto mejor, hacer que le de clic.
Hace tres meses, un cliente y amigo me invitó a participar como consultor en un proyecto, el cual consistía en analizar un proceso de trabajo interno. Realmente me sorprendió tal invitación y le comenté que qué podía aportar un mercadólogo en un análisis de procesos, si bien no soy ajeno al tema, tampoco soy un experto en el mismo. La respuesta de mi cliente fue: “Sólo quiero gente con ganas de trabajar y de aprender”.
Después de una semana de iniciado el proyecto, me di cuenta porqué me habían llamado. Todo el personal relacionado con el tema tenía una carga de trabajo muy superior a lo que podían manejar eficientemente y eran expertos en sus materias. Esta combinación, les había resultado fatal, ya que tenían un número creciente de quejas por parte de sus clientes debido a retrasos en entrega de información y nadie sabía porqué sucedía esto, si todos los procesos corrían correctamente. Mi cliente necesitaba la visión de una persona externa, no relacionada con su industria, pero no ajena al trabajo que se llevaba a cabo en su empresa, para tratar de ubicar los puntos en los que estaban fallando.
Los resultados fueron muy interesantes, detectamos que los procesos no corrían tan bien, ya que se realizaban varias tareas manuales que no tendían porqué hacerse, también se detectó desorden al momento de atender las solicitudes de los clientes de la empresa, lo cual afectaba los tiempos de proceso de la información y muchos más detalles que podrían parecer obvios, pero que la gente experta que laboraba ahí, no los había detectado por estas inmersos en sus actividades diarias y apagando fuegos, que eran el pan de cada día.
Lo anterior no quiere decir que los empleados no supieran hacer su trabajo o detectar áreas de oportunidad, pero ¿Cuántas veces nos ha pasado que tenemos la solución justo frente a nosotros y no nos damos cuenta? Es importante contar con un punto de vista diferente que nos permita ver las cosas desde otro ángulo y podamos plantear nuestras estrategias y acciones de una manera más eficiente y esto no siempre se encuentra de manera interna.
Ahora bien, no siempre vamos a poder contratar a un consultor que nos ayude a detectar áreas de oportunidad, ni tampoco siempre ellos van a inventar el hilo negro. Lo que si podemos hacer es abrirnos a nuevas formas de hacer las cosas, a nuevas ideas y cultivar una cultura de innovación, que nos permitan desarrollar estrategias más efectivas y útiles en nuestras empresas.
Navegando en You Tube me topé con este video que forma parte de varios que llevan el nombre “Did you know?”. En este caso, éste está enfocado a la convergencia de tecnologías y al cambio que se está dando desde la inversión publicitaria hasta la cantidad de información que se maneja en algunos sitios de la red.
Por momentos puede parecer muy exagerado, pero en otros hace pensar. En México todavía mucha gente piensa que Internet no es un medio efectivo para su producto y prefiere invertir en los tradicionales. Sin embargo diario están metidos en Facebook, You Tube o enviándose correos y viendo y hasta enviando, sin darse cuenta o sin querer darse cuenta, desde sus celulares, Iphones y Blackberries, publicidad gratis de las empresas que ya se han convencido que este medio es mucho más efectivo que otros medios tradicionales y en el que los resultados son completamente medibles.
Con lo anterior no quiero decir que uno descarte en su plan de mercadotecnia a los medios tradicionales. Pero vale la pena considerar con mucha seriedad definir estrategias de promocón en medios alternativos y arriesgarse, cuando así lo amerite, a utilizar nuevas tecnologías.
El fin de semana pasado asistimos a la fiesta de 16 años de mi sobrina. Originalmente, se tenían 150 invitados en la lista y mi sobrina esperaba “unos pocos más” porque había anunciado su fiesta en su página de Facebook. Finalmente, se aparecieron en el lugar de la fiesta más de 300 personas. Los adultos que estábamos presentes hicimos las veces de cadeneros de discoteca, teniendo que impedir el acceso a muchísimos chavos.
Estoy de acuerdo con que al ser una fiesta de adolescentes, siempre se aparecen más de los que uno invitó. Es natural. Tu y yo lo hicimos en su momento ¿Pero que se te aparezca el doble de invitados?
Esto ilustra de alguna manera el éxito que pueden tener las redes sociales como medio publicitario. Y el caso de mi sobrina no es único. El otro día leí en una revista que en Londres se organizaban fiestas en el metro de esa ciudad y la invitación se hacía por medio de Facebook, provocando una campaña viral impresionante que bien podría ser aprovechada por alguna marca.
Las redes sociales podrán no hacer mucho dinero para sus dueños, pero definitivamente se han convertido un medio con el cual las personas, y las empresas que sepan planear y dirigir su comunicación, pueden generar awareness y lealtad hacia sus productos y porqué no: ventas.
¿Todavía crees que Facebook, MySpace y demás sitios son sólo para que pierdas el tiempo? Yo te recomendaría pensarlo dos veces.
Nuevamente estuve leyendo el blog de Seth Godin y me encontré un post muy interesante, en el cual habla sobre lo que uno se tiene que preguntar para hacer su página de Internet, sin importar si se trata de una empresa o de una persona.
Es curioso ver como a nivel global se repiten las mismas preguntas superfluas al momento de plantearse la realización o la actualización de una página web, acabando éstas casi siempre en un Frankenstein que lo más que hace es ocupar espacio en algún servidor sin servir de nada a la empresa y acabar siendo un gasto para la empresa, como ya lo he comentado en otro post.
Las preguntas que el Sr. Godin presenta, son bastante básicas, pero su respuesta no siempre lo es y tiene que pensarse muy bien. He aquí algunas de ellas:
¿Cuál es el objetivo del sitio?
¿A quién tratamos de complacer? Si es al jefe ¿Qué es lo que quiere?¿Es importante impresionar a cierto tipo de personas?¿Qué tipo?
¿Cuántas personas de su equipo deben estar involucradas? ¿A qué nivel?
¿A quién queremos alcanzar? ¿A todo el mundo? ¿A nuestros clientes? ¿A un cierto tipo de prospectos?
¿Cuáles son las páginas con las que este grupo le gusta interactuar?
¿Estamos tratando de cerrar ventas?
¿Esperamos que las personas vean o aprendan?
¿Necesitamos promovernos utilizando diversas herramientas de social media?
¿Estamos construyendo una “tribu” (en otros tiempos se llamaba comunidad) de gente que utilizará la página para conectarse unos con otros?
¿Existen noticias y actualizaciones que necesitan ser presentadas a la gente?
¿El sitio forma parte de un grupo más grande de páginas web donde la gente pueda encontrar información sobre nosotros o es nuestra única página?
¿Queremos que la gente nos llame?
¿Cuántas veces al mes nos gustaría que nos visitaran? ¿Por cuánto tiempo?
¿Quién va a actualizar el sitio? ¿Con qué frecuencia?
¿Con qué frecuencia podremos actualizar la imagen de la página?
¿Nos importa aparecer en motores de búsqueda? Si es así ¿Bajo qué términos? ¿A qué costo? ¿Estamos dispuestos a comprometernos a cualquiera de estas cosas para alcanzar nuestras metas?
¿Cuánto dinero podemos invertir (gastar es un término que no me gusta utilizar cuando se habla de estos temas)? ¿Cuánto tiempo?
Finalmente, el Sr. Godin hace una pregunta, que varios clientes me han hecho:
¿La empresa entiende que “todo” no es una opción”?
En esta última pregunta me gustaría añadir algo. Antes de lanzarte a cotizar tu página web, define muy bien las metas, alcances y acotar lo que quieres que aparezca en la página. Si quieres “todo”, tienes que estar dispuesto a pagar el precio en dinero y en tiempo. Espero que este pequeño cuestionario te sea de utilidad.